“Guarimba”: Un arma de doble filo

Ya van bastantes días en protestas, la situación se empieza a volver cada vez más tensa y conflictiva, ya estamos en un punto de no retorno donde cualquier escenario terminará con pros y contras. Ahora bien, lo que ha diferenciado estas protestas a las demás son las llamadas “guarimbas”.  Primero definamos lo que es:

Lugar de refugio, de preferencia la propia residencia, edificio o urbanización, que es utilizado durante las manifestaciones no violentas, generalizadas, sin movilizaciones masivas, sostenidas, sin confrontación a los cuerpos del orden o esbirros violentos del gobierno; la manifestación en cuestión tiene por objetivo colocar barricadas justo en el frente de la propia casa, en las calles, incendiando cauchos o algún elemento que logre obstaculizar el libre tránsito de vehículos, con la finalidad de imposibilitar las actividades paralizando el país entero y dejar al gobierno sin poder, obligándolo a cesar en sus funciones, en cuanto se detectan señales de peligro para los manifestantes, sólo tienen que entrar en sus viviendas o “guarimba” para salir luego a repotenciar las barricadas una y otra vez; es parte de las acciones derivadas lógicamente del artículo 350 de la constitución venezolana de 1999 que expone como un deber ciudadano el desconocimiento de cualquier autoridad, régimen o legislación que menoscabe los derechos y artículos contenidos en la misma y ayudar a restituir la vigencia del estado de derecho.

Para los que quieran conocer mi postura con respecto a la quema de caucho y demás, los invito a leer mi entrada anterior.

Me parece perfecto que la gente quiera resguardar su hogar por todos los medios posibles, pero a veces nos olvidamos que aparte de nosotros y los tupamaros/GNB/PNB hay otras personas que transitan por esa misma calle y las cuales pueden encontrarse con una emergencia. Hoy, por ejemplo, leí a alguien en twitter, necesitaba con urgencia ir a un médico debido a un cálculo y no lo dejaban pasar por las guarimbas, total que caminó 2 km. para llegar al hospital. ¿Es en serio? ¿Preferimos que un vecino nuestro muera en una emergencia a darle el paso? ¿Por qué somos arrechos y ya? Así no es la vaina. No digo que no se tranquen las calles, pero… ¿qué cuesta que sean las personas y no los objetos los que obstaculicen la vía? Si llega alguien necesitando pasar con una emergencia se le cede el paso y ya. ¿Qué cuesta?

Ajá, está bien, llega la guardia o los tupas y te quieren joder el rancho, creo que siempre se pueden pensar en medidas alternativas que no impliquen trancar en un 100% la calle o avenida. Ayer vi una foto de unos chamos que, literalmente, arrancaron una parada de buses aquí en Mérida para ponerla en la barricada, ¿eso es correcto? ¿no estamos luchando para construir un mejor país? ¿por qué debemos destruir nuestra ciudad en la búsqueda de esa mejoría? Qué paradoja. Si olvidamos nuestros principios en la búsqueda de la libertad, algo estamos haciendo mal.

Estoy llegando a mi residencia y quería contar lo que me pasó. Como algunos de mis amigos saben, había estado metida en casa de una amiga, la cual da justo a la guarimba más cercan de donde me encuentro (todos tenemos algo de morbo por dentro), y sí, además de estudiantes nunca faltan los malandritos que quieren llegar a joder, vi y hablé con unos cuantos, hasta creo que les di agua. Salí con un familiar en su carro a ver si por casualidad de la vida conseguíamos algún puesto de comida rápida, recorrimos toda Mérida (por dónde era transitable) y nada, absolutamente todo cerrado y ni un alma en la calle. Cuando nos disponíamos a regresar, justo cuando pasamos cerca de las barricadas que mencioné al comienzo del párrafo, seis adolescentes nos hicieron parar, tres hombres y tres mujeres, sus edades oscilaban entre 15 y 18 años, no más. Creo haberlos visto anteriormente las veces que me quedé donde mi amiga, así que puedo asegurar que no eran estudiantes universitarios. Sacaron una pistola y les di lo único que traía que eran Bs. 1oo. Mi familiar y yo nos fuimos como pudimos y yo me quedé sin mi hamburguesa y sin cien bolívares.

Hasta que no nos pasan las cosas no nos damos cuenta hasta que punto puede ser perjudicial o nocivo algo. El día de mañana puedes ser tú el que necesite pasar y una barricada no te lo permita. OJO, no estoy en contra de la protesta, al contrario, he tratado de que más gente se una, pero hay un límite para todo. Es ridículo que terminemos convirtiéndonos en aquello que aborrecemos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s